Estado del arte

La agricultura es uno de los sectores primarios de la economía mexicana, aportando cerca del 3.8% del PIB. La producción agrícola nacional es insuficiente. México importa granos básicos desde 1984, además de grandes cantidades de semillas para la producción agrícola; se estima que para el año 2020 ocupará el segundo lugar como importador de alimentos a nivel mundial. Esta situación lo hace dependiente en su seguridad alimentaria. En contraste, actualmente el país exporta grandes cantidades de frutas y hortalizas. México participa en los mercados globales ajustándose a políticas y normas internacionales de comercio, que facilitan el comercio internacional eliminando barreras comerciales y arancelarias. Para ser competitivo, el país debe cumplir también con normas internacionales sanitarias y fitosanitarias.

Las plagas afectan en un 30% o más a la producción agrícola, lo que representa pérdidas por más de 200 mil millones de pesos. El manejo de plagas deriva del servicio fitosanitario que se sustenta en el desarrollo de investigación científica básica y aplicada, y en la generación de innovaciones tecnológicas aplicables en estrategias fitosanitarias que integran principalmente métodos culturales, biológicos, físicos, químicos y legales afines al ámbito nacional e internacional. México cuenta con instituciones públicas para apoyar prestando servicios fitosanitarios y aplicar regulaciones fitosanitarias y sanitarias. La Dirección General de Sanidad Vegetal (DGSV) del SENASICA-SAGARPA es la entidad responsable del Ejecutivo Federal para promover, fomentar y vigilar la sanidad vegetal por medio de políticas públicas, programas y campañas fitosanitarias.

Toda acción pública o privada en materia de sanidad vegetal requiere de recursos humanos con conocimientos habilidades y actitudes de alto nivel para tomar decisiones puntuales y acertadas. La Maestría en Ciencias en Protección Vegetal, tiene capacidad para formar recursos humanos profesionales fitosanitarios con las siguientes capacidades:

  • Generar conocimientos científicos a partir de la investigación básica de los factores que interactúan en la producción vegetal con el fin de ser aplicados en los sistemas de producción agrícola y áreas afines para salvaguardar la sanidad vegetal.
  • Analizar, generar y operar innovaciones tecnológicas en la protección vegetal bajo esquemas sustentables.
  • Diseñar, administrar, operar y evaluar estrategias de manejo de plagas bajo los principios fitosanitarios de prevención, control y, en su caso, erradicación, integrando los métodos culturales, etológicos, biológicos, físicos, químicos, legales.
  • Aplicación de nuevas tecnologías en la agricultura, como son la nanotecnología y la biotecnología, considerando un entorno para desarrollar sistemas agrícolas sustentables, construidos con un enfoque de reducción de riesgos al ser humano y el ambiente.

Los académicos del programa se vinculan con:

  • El sector oficial
  • Laboratorios de prueba y de diagnóstico
  • La industria fitosanitaria
  • Sector agrícola y
  • Los programas institucionales de investigación, gracias a los cuales se cumple el objetivo de colaborar en la solución de problemas fitosanitarios de interés gubernamental o de interés particular.

Las exigencias actuales por reducir los riesgos a la salud y el ambiente, así como de inocuidad de los alimentos, impulsan la investigación sobre organismos benéficos para el control de plagas. La industria requiere estudios de efectividad biológica de insumos para su registro y autorización, así como, para observar el nivel de resistencia de las plagas. Los importadores y productores de vegetales demandan el diagnóstico de plagas, el cual se lleva a cabo con el manejo de tecnología moderna. En esta dinámica participan los estudiantes del programa de la Maestría en Ciencias en Protección Vegetal, involucrando sus proyectos de investigación y gracias a los resultados obtenidos se proponen soluciones a las demandas arriba planteadas.

La investigación y el servicio retroalimentan la docencia con estudios de caso, además aportan elementos para que el Plan de Estudios se encuentre actualizado con base a las necesidades del perfil del egresado y que el mercado laboral requiere. La eficiencia terminal se encuentra arriba del promedio de la institución  y con una tendencia a mejorar.